Octisalato (Ethylhexyl Salicylate): potenciando la protección UVB en tu protector solar.

El octisalato (también conocido como Ethylhexyl Salicylate o Octyl Salicylate) es un filtro solar químico ampliamente utilizado por su capacidad para absorber los rayos ultravioleta B (UVB). Aunque su potencia de absorción no es la más alta entre los filtros UVB, juega un papel crucial en muchas formulaciones gracias a su seguridad y su capacidad para potenciar la eficacia de otros filtros UV. En Dermo Consciente, exploraremos en detalle las propiedades y la importancia del octisalato.


¿Qué es el Octisalato y cómo protege tu piel?

El octisalato es un compuesto orgánico que actúa como un filtro solar químico, absorbiendo la radiación ultravioleta:

  • Absorción de rayos UVB: es eficaz en la absorción de los rayos UVB, ayudando a prevenir las quemaduras solares. Generalmente se utiliza en concentraciones de hasta el 5% en las formulaciones.
  • Protección UVA limitada: ofrece una protección insignificante contra los rayos UVA, por lo que siempre debe combinarse con filtros de amplio espectro para una defensa completa.
  • Conversión de energía: al igual que otros filtros químicos, absorbe la energía UV y la libera como calor.

El papel clave del Octisalato en las formulaciones.

Aunque no es el filtro UVB más potente, el octisalato es muy valorado por otras razones:

  • Potenciador de FPS: actúa sinérgicamente con otros filtros UVB, como el octinoxato o el homosalato, aumentando el Factor de Protección Solar (FPS) general del producto de manera más eficiente de lo que lo haría un solo filtro en una concentración más alta.
  • Solvente para otros filtros UV: al igual que el homosalato, el octisalato es un buen solvente para otros filtros químicos, incluyendo la avobenzona. Ayuda a disolverlos y mantenerlos estables en la fórmula.
  • Perfil de seguridad favorable: generalmente se considera un filtro seguro y bien tolerado por la piel, con una baja incidencia de reacciones alérgicas en comparación con algunos otros filtros químicos.
  • Sensación en la piel: contribuye a una textura agradable y emoliente en el protector solar, facilitando su aplicación y evitando una sensación pegajosa.
  • Ayuda en la fotoestabilización: aunque no es un estabilizador primario, puede ofrecer una ligera ayuda en la estabilización de la Avobenzona, aunque no tan eficazmente como el octocrileno o los filtros de nueva generación.

Consideraciones sobre el Octisalato.

Si bien el octisalato es generalmente bien considerado, hay algunos puntos a tener en cuenta:

  • Absorción sistémica: Al igual que otros filtros químicos, estudios han demostrado que el octisalato se absorbe a través de la piel y puede detectarse en el organismo. Los estudios de la FDA encontraron niveles por encima del umbral de preocupación. La relevancia clínica de esta absorción a largo plazo aún está bajo investigación.
  • Impacto ambiental: se están realizando investigaciones sobre el posible impacto del octisalato en los ecosistemas acuáticos, incluyendo los arrecifes de coral. Si bien no está en la lista principal de filtros a evitar en zonas sensibles, su efecto acumulativo con otros químicos es un área de estudio.

¿Es el Octisalato un buen ingrediente para tu protector solar?

El octisalato es un componente valioso en muchos protectores solares, especialmente por su capacidad para potenciar el FPS y su buen perfil de seguridad cutánea. Es una pieza clave para lograr formulaciones equilibradas que ofrezcan una protección UVB eficaz con una textura agradable. Al igual que con cualquier filtro químico, si tienes preocupaciones específicas sobre la absorción sistémica o el impacto ambiental, puedes considerar protectores solares minerales o aquellos que utilicen filtros de nueva generación.